Go Back

Scones de Naranja con Arándanos

Estos scones dulces son la opción perfecta para tu próximo desayuno u hora del té. De textura suave y hojaldrada, se destacan por su sabor fresco a naranja y el sabor ácido-dulce de los arándanos deshidratados. Se sirven tibios con mermelada, manteca y/o queso blanco.
Tiempo de preparación15 min
Tiempo de cocción20 min
Tiempo total35 min
Plato: Desayunos, Hora del Té
Cocina: Escocesa
Keyword: arándanos, naranja, queso crema, scones
Raciones: 18 scones
Autor: Gaby Meléndez

Ingredientes

  • 400 g harina 0000
  • 100 g azúcar
  • cdta. polvo de hornear
  • 200 g queso crema, frío
  • 115 g manteca / mantequilla, fría cortada en cubitos
  • 150 g arándanos secos
  • 1 huevo, frío
  • Ralladura de 1 naranja
  • 45 a 60 ml leche entera, fría

Para el Crust de Azúcar (opción 1)

  • 1 huevo, batido
  • azúcar, cantidad necesaria

Para el Glasé de Naranja (opción 2)

  • 120 g azúcar impalpable
  • 30 ml jugo de naranja, exprimido

Elaboración paso a paso

  • Colocar una rejilla en el centro del horno y precalentarlo a 400º F (200º C). Tener a mano una placa para hornear con papel pergamino o silpat.
  • Cortar la manteca y queso crema en pequeños cubos y llevarlos a la nevera.
  • Tamizar los ingredientes secos en un bowl: harina, azúcar, polvo de hornear y sal; reservar.
  • En un bowl pequeño, mezclar el huevo, ralladura de naranja y leche; reservar.
  • En un bowl grande, cortar la manteca y queso crema en los ingredientes secos usando un pastry blender (mezclador de masas), un scraper (rascador de cocina) o dos cuchillos hasta lograr un arenado grueso y uniforme.
    Nota 1. Los trozos de manteca tendrán el tamaño de una arveja.
    Nota 2. Si optas por usar dos cuchillos tendrás que agarrar uno en cada mano y moverlos como si estuvieras cortando con una tijera.
  • Agregar los arándanos deshidratados.
  • Formar un hueco en el centro de la mezcla y agregar los ingredientes líquidos. Con la ayuda del mismo utensilio que escogiste utilizar (pastry blender, scraper o dos cuchillos), integrar los ingredientes desde el centro hacia los costados hasta formar una masa húmeda.
    Nota. La cantidad de líquido puede variar dependiendo del refinamiento de la harina. Comienza usando 45 ml de leche y aumentar a 60 ml si es necesario.
  • Volcar la masa sobre una mesa enharinada y terminar de unirla; no es necesario que quede demasiado pareja. Estirarla un poco con las palmas de las manos.
    Se dobla por la mitad y se estira con un palo de amasar (puedes seguir usando tus manos) en forma rectangular hasta que tenga 2 cm de espesor.
  • Cortar la masa en círculos, triángulos o cuadrados.
    Nota. Si decides hacer scones circulares, usa un cortador de 4 cm de diámetro. Corta el máximo de círculos que puedas dado que la masa restante la podrás unir y volver a utilizar pero será de "menor calidad". Cuando hablo de una calidad inferior me refiero a que los scones no saldrán con la misma altura ni textura.
  • Acomodar los scones en la placa con papel de cocina o silpat. Dejar un espacio de 5 cm entre panecillo y panecillo.
    Como primera opción, puedes pintar los scones con huevo batido y espolvorear azúcar por encima.
  • Hornear en la rejilla del medio por 18 minutos o hasta que estén ligeramente dorados por arriba. Dejar reposar por 30 minutos.
    Como segunda opción, puedes decorar los scones con glasé de naranja.
  • Se sirven tibios con mermelada de frutos rojos, manteca y/o queso blanco.

Notas

Almacenamiento
  • Los scones saben mejor el día que se hornean, pero se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente por hasta 3 días. Si los guardas más de un día, "refréscalos" calentándolos en un horno a 300º F (150º C) por 5 minutos.

  • Estos scones se pueden congelar crudos (justo antes de meterlos al horno) envueltos en papel plástico. Cuando los necesites, hornéalos directamente sin descongelar - y sin papel plástico - alargando el tiempo de horneado 5 minutos o hasta que hayan crecido lo suficiente y estén ligeramente dorados por arriba.

  • También se los puede congelar horneados por hasta una semana. Se descongelan metiéndolos directamente en un horno a 300º F (150º C) por 8-10 minutos.